Entrevista a Juan Calzadilla por Miguel Antonio Guevara, Mentekupa

Entrevista a Juan Calzadilla por Miguel Antonio Guevara

5 de junio de 2021

 

Hace apenas unos días, Juan Calzadilla arribó a sus 91 años y en MenteKupa tuvimos la oportunidad de conversar con él a propósito de La travesía caribeña de Nicolás Ferdinandov, un monólogo que escribiera hace varios años sobre esa curiosa figura de las artes plásticas, que en su paso fugaz por nuestras tierras tuvo cierta cercanía e influencia en Reverón.

Como hemos publicado el texto en cuestión, nos pareció importante conversar con Juan para valorar el texto en el presente; además, fue inevitable comentar otros aspectos de su obra, no es para menos, si estamos ante uno de los creadores venezolanos más importantes, con una dilatada obra reconocida en los ámbitos de la poesía, la crítica de arte y la creación visual.

***

Querido Juan, ¿qué podrá encontrar el lector en La travesía caribeña de Nicolás Ferdinandov, un texto, que como bien dices en el prólogo, es “estrictamente informativo”?

Para explicarlo mejor, diré que es un texto estrictamente biográfico, como corresponde a un monólogo en el cual el hablante es al mismo tiempo el personaje central del relato, donde este cuenta episódicamente lo que hizo de su vida en su momento más estelar, hasta encontrar la muerte anunciada..

La figura de Reverón ha tomado presencia en los últimos años, ¿a qué se debe el desconocimiento de un personaje como Ferdinandov, si es verdad que tuvo influencia en el maestro? Tú que has escrito varios libros sobre Reverón, ¿qué puedes decirnos al respecto?

Lo que te puedo decir es que la figura de Ferdinandov no es tan determinante en la formación de Reverón como para verlo como maestro imprescindible en la biografía de nuestro pintor. La de Ferdinandov es una influencia inducida, más por lo que hay de temperamentalmente común en ambos pintores, que por una mera relación de maestro a discípulo. Y ese papel de maestro correspondió ejercerlo en la Academia de Bellas Artes a Antonio Herrera Toro. Aparte de que eran de la misma generación, Ferdinandov solo vivió en Venezuela seis años, cuatro de los cuales los pasó en La Guaira y Caracas entre 1918 y 1922. Cuando llega a Caracas, ya Reverón es un artista consumado que atraviesa una etapa importante en su carrera: la época azul. Aparte de que Ferdinandov no comparte los objetivos vitales de Reverón, a quien, por el contrario, aconseja que se desprenda de la civilización y busque un lugar salvaje y una nativa inculta para realizar su obra. En tanto que él se pronuncia por un destino burgués, mediante el casamiento y la consagración a las tareas del hogar, según  las normas estrictas de la tradición moscovita donde se levantó. Yo no niego que Ferdinandov es determinante en la conducta de Reverón y en cuanto se refiere a la magia, la libertad de movimientos y la improvisación de que hacen gala estos dos magos. Ferdinandov, entretanto, asume el papel de prestidigitador, entregado como está a la práctica de acciones de magia para asombro de los pintores del Círculo de Bellas Artes, Reverón entre ellos. Ferdinandov, así pues, de juez y consejero de Reverón, pasa a ser el promotor de la obra de nuestro pintor, y cuidado si no es el más importante en la carrera de ambos artistas.

¿Hay otros aspectos de la pintura de Reverón de los cuales no te hayas ocupado?

Afortunadamente, hace pocos meses apareció con el título La luz del laberinto, una antología de ensayos dedicados a la problemática psiquiátrica de Reverón, tal como ha sido analizada por un grupo importante de psiquiatras venezolanos, entre ellos su analista principal, el doctor J. M. Báez Finol. Falta profundizar en la erotología del pintor, tal como esta se manifiesta en su retratística de desnudos femeninos, entre otros asuntos, como el puesto de la obra de Reverón en el panorama de la pintura hecha por el Círculo de Bellas Artes. Y así por el estilo.

¿Hay algún otro autor venezolano que se haya dedicado a estudiar dicha obra con tanto entusiasmo?

Sí, más que todo en materia de crítica de arte y análisis plástico, hay muchos estudiosos. Falta, sin embargo, alguien que se ocupe de investigar la infancia de Reverón en Valencia en calidad de niño expósito, criado por una  madre que no es la suya y en un hogar extraño: y de qué forma puede llegarse por esta vía al punto en donde tuvo origen la esquizofrenia que apareció en su vida años después, como consecuencia de traumas infantiles, según lo explicó el doctor Báez Finol.

La travesía caribeña… fue publicada en nuestra web en estos días, pero no es el único texto de Juan Calzadilla que sale a dialogar con el presente; desde tu página web saldrán veinte nuevos títulos entre reediciones y primeras ediciones, entre los cuales está esa novela tuya, Bicéfalo, dedicada a la figura de Reverón, un texto que por cierto sigue vigente en su vigor vanguardista. ¿Qué nos puedes contar sobre ello?

Bicéfalo lo editó Monte Ávila en 1976 y es una noveleta clave si la comparamos con la que se hacía en aquel momento en materia narrativa en Venezuela. Yo espero que las lecturas que de este texto se vayan haciendo entre los jóvenes profundicen en la relación que plantea el lenguaje de Bicéfalo con la escritura surrealista que emerge de la narrativa  de vanguardia en autores como Beckett y Calvino, entre otros.

Háblanos un poco más de tu web

Es un proyecto maravilloso que está en constante crecimiento… Ya tenemos tres años empleados a fondo en una experiencia nueva en materia de lectura virtual, sin costo alguno para el lector ni intención publicitaria alguna. Sembrando una poética de quien a quien, mediante cualquier texto propio o tomado de otros autores que vengan a enriquecer la teoría de una escritura libre y en constante movimiento,

El año pasado se celebró en redes sociales tu cumpleaños número 90, justo durante la pandemia; hoy, a un año de ello, ¿cómo han sido tus días de confinamiento? Al parecer sigues produciendo tanto como siempre.

Sí, por cierto, en ningún otro momento de nuestra historia literaria, la soledad se prestó como ahora a servir de materia misma del lenguaje poético. Y he tratado de sacarle partido a esta ventaja.

¿Estás trabajando en algún proyecto actualmente?

Me gustaría darle término a mi trabajo literario con una bonita edición de mi obra teatral, hecha por mí o a cuatro manos, con un coautor.

Para finalizar, tengo entendido, por contacto contigo y de otra índole, que se está gestando la reunión de toda la crítica sobre tu obra, ¿qué ha sido de ese proyecto?

Yo estimo que en materia de crítica a mi propia obra, pocos autores han sido tan afortunados como yo, y lo bueno de esto es que todo me ha sido dado como una plataforma inmejorable para gritar o decir lo que me dé la gana, sin que yo me lo haya propuesto ni pedir favores.

 

Caracas-Duaca, mayo de 2021

La travesía caribeña de Nicolás Ferdinandov El pintor de los mares azules 1886-1925, publicado en Mentekupa
Publicado en Entrevistas y reportajes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *