Pensar en Juan Calzadilla es siempre dirigirse a un maestro, por Carla García Citerio

Pensar en Juan Calzadilla y dirigirse a él es siempre dirigirse a un maestro: una persona que si ve una luz en alguien buscará la forma de cultivarla, enriquecerla, agudizarla, hacerla crítica. Hoy es su cumpleaños número 90 y lamento la distancia, el no haberlo visto en Caracas durante mi visita en enero. Pienso en algunos textos que hice con él en un taller literario característico de su ingenio: si Juan me mandaba una frase por mensaje de texto, yo debía responder inmediatamente lo que se me ocurriera. Juan siempre está creando y siempre está invitando a los otros a sumarse. Es lo que lo llena de energía: pensar, crear, educar, así se va cargando.

De aquel taller, 2015 sería, surgió este texto:

COMO LA BRUMA DE CALOR SOBRE EL ASFALTO en la calle de un pueblo muerto
el aire pesa hasta el fondo de ti Hundiéndote Como si algo se cerrara
Y es más sentir que pensar porque nunca lo has hecho
Quemarse solo ser invadido habitado desplazado
Ser como perderse
Porque los pies
ellos que siempre conocían el camino
se han dejado orientar por mis prejuicios
Nos extravían a mis pies y a mí
Cada persona con sus gestos
Cada pared de concreto o un semáforo
Imágenes contrapuestas, veloces, detrás de mis ojos
como miedos que no terminan de pasar
Carla García Citerio
#Los90deCalzadilla

Juan Calzadilla, Carla García Citerio, Nereida Velásquez y Vanessa González en la Galería de Arte Nacional, Caracas

Carla García Citerio con Jan Calzadilla
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Juan Calzadilla y la poesía de los múltiples lenguajes, por Aldo Alcota
Publicado en Juan Calzadilla y su armario de palabras (cumpleaños 90).

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