Juan Calzadilla: Forma y significado, por Néstor Mendoza

Para el autor de este penetrante estudio «La perturbación del sentido infecta al discurso y a la estructura del poema. Y consiste en una continua  interrogante que busca descifrar el significado que se encuentra dentro y fuera de las palabras y el misterio que  éstas encierran. Esta reflexión se encarga de trastornar el significado, para edificar un estilo donde predomine la prosa: la reflexión del significado».

JUAN CALZADILLA: FORMA Y SIGNIFICADO

Néstor Mendoza

Vuelvo a la lectura de la poesía de Juan Calzadilla después de resistir segundas y terceras lecturas, después de años de reposo y olvido, entonces ha alcanzado la virtud de la permanencia. El alejamiento voluntario aclara un poco los argumentos, define mejor los contornos. Lo he podido corroborar en su poema “Los cazadores orantes”; el largo aliento de la versificación, la descripción sopesada y delicada que ahora renueva los gustos y la cercanía: “El misterio ampara/ y convierte en prodigio el celaje/de la imagen que al deslizarse/deja sólo de sí la resonancia móvil/de una fronda de cambiantes colores”.

Realizo una sesión de calentamiento, estiro los músculos y me preparo
para este nuevo contacto. Ya no se trata de los tópicos habituales, del yo que se
fragmenta o del transeúnte contradictorio de la ciudad. Lo que me atrae no es
el discurso meta-textual, que seduce al primer acercamiento. Ahora busco los
pliegues y las estrías, el leve silbido que se esconde en el interior del caracol.
Calzadilla es más estimulante en la medida en que elude por un momento los
reflejos de la alteridad: cuando se olvida del cuarto de los espejos.

Desde hace dos décadas aproximadamente, casi todas sus publicaciones
han aparecido bajo formas antológicas. Los textos van configurando un nuevo
volumen: ocupan un nuevo lugar y una nueva distribución. Diríase que se trata
de un juego en el cual las cartas (piezas, poemas) permutan sus posiciones
originales, logrando así nuevas lecturas y visiones. Lo ha expresado en su propia obra: “Mi movilidad es lo que hace que viva”. Calzadilla es un corrector de estilo, incisivo y exigente.

Una cosa podemos resaltar: en este libro reciente, nuestro poeta ha
delimitado sus textos discursiva y temáticamente. Poesía por mandato reúne
poemas líricos que dialogan con la escritura meta-ficcional; es decir, poemas de motivos diversos, prosa poética, glosas, microficciones y aforismos. Un libro con estas cualidades cambia la perspectiva crítica. Empiezas a dudar de las fronteras genéricas, de la distribución de los textos, de la prosa y del verso.
Esta compilación, como oportunamente ha subtitulado Calzadilla, es una
antología “personal” y no una antología “poética”. Quizá intenta aclararnos
que, además de poemas (según la manera tradicional de concebirlo), también
coexisten otras variedades expresivas, todas las facetas en las que ha incursionado. Su escritura, variada y elástica, no transita un solo terreno; por
el contrario, se bifurca, ramifica y extiende. Poesía por mandato es una meta-
antología. Suma antológica, una antología mayor.
Trato de inventariar los títulos que ha dado a conocer hasta los momentos.
Son muchos, sin duda. Es un poeta prolífico: el número de antologías es
igualmente numeroso. Ya en perspectiva, es posible creer que ese afán de
publicación y corrección persigue un motivo concreto: la pieza definitiva, tallada y vuelta a tallar. Para Calzadilla, el poema es perfectible y falible. Casi puedo recrear un escenario hipotético: un viejo artesano que no se conforma con el acabado final de la pieza, que vuelve a ella, con rigor y vigilancia, y la muestra a todos generosamente.

Esta Poesía por mandato no es dictada por la jauría sino por la serenidad
y la reflexión. Es proclive a la teorización libre del poema, al precepto irónico.
Calzadilla argumenta y orienta: narra, expone, argumenta, describe, dialoga, da órdenes.
La obra de Calzadilla está matizada por cierto grado de culturalismo: citas,
epígrafes, menciones y reinvenciones de algunos pasajes del arte y de la historia literaria (Bretón, Balzac, Rodin, Picasso, Pessoa, Ítaca, Ramos Sucre, Reverón).
Cada una de esas presencias, en un coloquio sinfónico, define y articula su estilo (sus estilos).
En Poesía por mandato se cumple lo que Gustavo Guerrero ha llamado
escritura transversal, la cual “mezcla distintos géneros de discurso y juega a
menudo con las fronteras de la institución literaria”. La afianzada valoración como poeta urbano, de la ciudad, empieza a ser difusa. Las motivaciones de Calzadilla no son temáticas sino discursivas. El tópico está debajo de la gran piel del discurso.

*Texto leído durante la presentación del libro Poesía por mandato. Antología
personal, de Juan Calzadilla (Monte Ávila Editores Latinoamericana).

 

DEL ARTICULISTA

Néstor Mendoza (Mariara, Venezuela, 1985). 
Licenciado en Educación, en la especialidad de Lengua y Literatura 
(Universidad de Carabobo). 
Ha publicado tres poemarios: Andamios (Equinoccio, Caracas, 2012), 
merecedor del IV Premio Nacional Universitario de Literatura 2011; 
Pasajero (Dcir Ediciones, Caracas, 2015) y Ojiva (El Taller Blanco 
Ediciones, Bogotá, 2019). Finalista del I Concurso Nacional de Poesía
 Joven «Rafael Cadenas» 2016. Su trabajo poético figura en algunas 
selecciones dentro y fuera de su país natal, entre ellas, Destinos 
portátiles. Muestra de poesía venezolana reciente (Vallejo & Co.,
 Lima, 2015); Tiempos grotescos (revista Ritmo, UNAM, México, 2015);
 Nuevo país de las letras (Banesco, Caracas, 2016), Lyrikaus Venezuela.
 Nochbleibtuns das Haus (Hochroth Heidelberg, Alemania, 2018) y Antología
 de poesía iberoamericana actual (ExLibric, Málaga, 2018). Forma parte del 
consejo de redacción de la revista Poesía, de Ediciones «Letra Muerta», de
 Poemashumanos.com y del equipo de colaboradores de la revista bilingüe Latin
 American Literature Today (LALT), editada por la Universidad de Oklahoma. 
Sus poemas han sido traducidos al inglés,francés, alemán e italiano.
Una lectura de Diario sin sujeto por Antonio López Ortega
El poema como personaje de ficción, por Néstor Mendoza
Publicado en Ante la crítica.

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